lunes, 16 de noviembre de 2015

¿QUE SON LAS HABILIDADES SOCIALES?



La comunicación con los demás es algo necesario, a través de ella manifestamos nuestras necesidades, deseos y sentimientos. Pero, ¿somos habilidosos a la hora de comunicarnos con los demás? ¿Qué son las habilidades sociales?
Las habilidades sociales son un conjunto de conductas necesarias que nos permiten interactuar y relacionarnos con los demás, de manera efectiva y satisfactoria. La cultura y las variables sociodemográficas resultan ser imprescindibles para evaluar y entrenar las habilidades sociales, ya que dependiendo del lugar en el que nos encontremos, los hábitos y formas de comunicación cambian. Además, resultan ser conductas aprendidas, esto quiere decir, que no nacemos con un repertorio de habilidades sociales, sino que a lo largo de nuestro crecimiento y desarrollo.
TIPOS:
Existen dos tipos de habilidades sociales, unas básicas y otras más complejas, siendo necesario el aprendizaje de las primeras para desarrollar las segundas. Cada situación demandará unas habilidades u otras, dependiendo de las características y dificultad de las mismas.

Diferencia entre habilidades básicas y complejas
Las habilidades básicas incluyen saber escuchar y hacer preguntas, dar las gracias, iniciar y mantener una conversación, presentarse, saber despedirse, hacer cumplidos, elogiar, etc. 
PUNTOS CLAVE DE LAS HABILIDADES SOCIALES.
Se adquieren a través del aprendizaje. No son innatas, los niños y niñas desde el nacimiento aprenden a relacionarse con los demás. Se sienten de determinada manera, tienen determinadas ideas y actúan en función de estas.
Son reciprocas por naturaleza. Las habilidades sociales, requieren para su desarrollo la relación con otras personas.
Incluyen conductas verbales y no verbales. Es tan importante lo que se dice como otros aspectos que no se dicen.
Están determinadas por el reforzamiento social (positivo o negativo). Determinadas conductas se repiten si tienen un refuerzo interpretado como positivo (acorde con sus ideas y sentimientos) o negativo (en desacuerdo).
¿CUÁLES SON LAS HABILIDADES SOCIALES BÁSICAS?
Apego: capacidad de establecer lazos afectivos con otras personas.
Empatía: capacidad de ponerse en el lugar del otro y entenderle.
Asertividad: capacidad de defender los propios derechos y opiniones sin dañar a los demás.
Cooperación: capacidad de colaborar con los demás para lograr un objetivo común.
Comunicación: capacidad de expresar y escuchar. Sentimientos, emociones, ideas, etc.
Auto control: capacidad de interpretar las creencias y sentimientos propios y controlar los impulsos.
Comprensión de situaciones: capacidad para entender las situaciones sociales y no tomarlas como algo personal, o culparse de determinadas cosas.
Resolución de conflictos: capacidad para interpretar un conflicto y sacar alternativas de solución al mismo.
¿CÓMO SE ADQUIEREN LAS HABILIDADES SOCIALES?
Las competencias sociales se aprenden y desarrollan a lo largo del proceso de socialización, como resultado de la interacción con otras personas. Este desarrollo se produce fundamentalmente en la infancia, los primeros años de vida son fundamentales para el aprendizaje de estas habilidades. Se aprenden y desarrollan a través de los siguientes procesos:
Experiencia directa. Los niños y niñas están rodeados de personas y desde una edad muy temprana comienzan a ensayar las conductas sociales. Se producen determinadas experiencias que los pequeños van interpretando e incorporan esas interpretaciones a su forma de pensar y actuar.
Imitación. Los pequeños aprenden por lo que ven de las personas que son importantes para ellos. Imitaran aquellas conductas sociales que observan en los adultos más cercanos, pero no solo las conductas, también aprenderán de estos la manera de interpretar las situaciones y hasta de sentirse en determinados momentos.
Refuerzos. Los refuerzos sociales que tengan sus conductas, ya sea de los adultos y/o iguales van a hacer que los niños y niñas desarrollen determinadas conductas y otras.
PAUTAS PARA EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES SOCIALES.
Las habilidades para afrontar con éxito de forma sana las relaciones con los demás se desarrollan progresivamente a lo largo de la infancia y la adolescencia. En este periodo se producen las estrategias que van a ser las bases de las futuras relaciones de adultos, ya sean de amistad, de pareja, laborales, etc.
Por ello debemos prestar especial atención al desarrollo de estas capacidades.
Cuida la autoestima de los pequeños. Ayúdales a formar una imagen positiva de sí mismos. Tendrán la fuerza para desenvolverse social mente y no culparse de aquellas situaciones que no son positivas para ellos. Para ello critica la acción y no a la persona; proponles metas pero que sean adecuadas; utiliza los elogios pero que sean realistas.
Transmite valores a los niños y niñas. Deben aprender a valorarse a sí mismos y a los demás. Enséñales a respetar, tolerar y escuchar.
Sirve de ejemplo para ellos. En tus relaciones con ellos y con los demás, actúa de forma coherente y transmitiendo lo que quieres que hagan ellos.
Habla con ellos y trabaja las creencias e ideas que tienen. Ante determinadas situaciones sociales que te ocurran a ti y/o a ellos explícales la situación, ayúdales a entender. 
¿QUÉ SON LAS HABILIDADES SOCIALES PROFESIONALES?
 Las habilidades sociales profesionales son aquellas que facilitan la interacción interpersonal entre individuos o en un entorno grupal. Idealmente, las interacciones profesionales requieren tener conciencia de las posiciones respectivas de las personas involucradas, las relaciones entre las personas, y la tarea a ejecutar.
• Monitorear las expresiones emocionales y respuestas propias (por ejemplo, mostrar interés y motivación
hacia la tarea que se debe realizar)
• Mantener la compostura cuando hay un desafío
• Hablar y escribir de una forma apropiada según la audiencia (por ejemplo, diferentes niveles de formalidad en diferentes contextos)
• Ser receptivo a la realimentación y a la crítica constructiva (por ejemplo, disposición para aprender y mejorar)
• Conciencia de la responsabilidad personal como miembro de la audiencia o como escucha
• Respetar la posición profesional de otros, particularmente aquellos que tienen autoridad (por ejemplo, tratando a las personas formalmente a menos que se le haya dicho que actúe de otra manera)
• Ser puntual
• Estar preparado para la tarea que debe hacer
• Ser cortés con todos, sin importar el rango o posición 
• Apreciar los servicios recibidos y expresar dicha apreciación
• Realizar presentaciones apropiadas
• Vestir apropiadamente
BENEFICIOS DE ESTAS HABILIDADES
 Muchos de los beneficios de estas habilidades son obvios para quienes estamos en círculos profesionales, donde las personas que se comportan apropiadamente son más respetadas y generan mayor confianza. Se otorga una mayor responsabilidad a quienes demuestran su confiabilidad. Las personas que expresan su gratitud de manera pertinente son, a su vez, apreciadas. Finalmente, las personas con frecuencia modelan el respeto que reciben.
 Además, los profesores con frecuencia aprenden de oportunidades (por ejemplo, las prácticas) que pueden extenderse a los estudiantes. ¿A quién seleccionamos para estas oportunidades? Si usted es como nosotros, seleccionará a los estudiantes que son capaces, pero también a quienes pueden crear una impresión positiva. En consecuencia, los estudiantes socialmente hábiles están abiertos a experiencias educativas adicionales.
 Por otra parte, una carencia de habilidades sociales puede ser un factor contribuyente al conflicto entre el profesor y el estudiante. En un estudio, las percepciones de los estudiantes sobre el comportamiento de los profesores y su propio comportamiento auto-reportado durante un desacuerdo reflejó la necesidad de mejorar sus habilidades interpersonales (Tantleff-Dunn, Dunn, & Gokee, 2002).  Entender y promover las habilidades sociales profesionales del estudiante puede ser una manera para prevenir, minimizar y resolver conflictos. 
UTILIZANDO LA PSICOLOGÍA PARA ENSEÑAR HABILIDADES SOCIALES 
Los psicólogos estudian el comportamiento, y la mayor parte del comportamiento se da en situaciones sociales, de forma tal que el material de la clase puede vincularse con la interacción social y las habilidades sociales. Los siguientes temas, entre muchos otros, podrían servir como punto de partida para discusiones relacionadas con el desarrollo personal.
 • Manejo de la impresión
• Refuerzo social
• Error de atribución fundamental
• Desarrollo social en la adultez joven y media
• Heurísticas en la toma de decisiones
• Lenguaje corporal
• Persuasión 
CÓMO MEJORAR TUS HABILIDADES SOCIALES EN EL TRABAJO
Si eres un poco tímido o simplemente no se te da bien por una cuestión de carácter tener buena relación con tus compañeros de trabajo has llegado al lugar indicado. Hoy vamos a darte consejos enfocados a superar la timidez y a comportarte de una forma socialmente correcta para que tus relaciones sociales en el trabajo sean lo más cordiales posibles.
Un buen ambiente laboral es básico para estar a gusto en el trabajo, pasamos allí una gran parte del día, estar mal en el trabajo o algo a disgusto nos puede hacer ver las cosas muy grises e impedirnos disfrutar del resto del tiempo, el que tenemos libre, debido al desánimo.
Ser excesivamente tímido no te favorece, como ves te perjudica en el trabajo o en cualquier otro ambiente con el que no estés excesivamente familiarizado. Te recomiendo nuestro curso de sociabilidad, Cómo vencer la timidez y ser sociable, para hacer ejercicios que te ayuden a vencer la timidez y a relacionarte con los otros de otra manera.
LAS HABILIDADES SOCIALES MÁS VALORADAS POR LAS EMPRESAS
Más allá de tratarse de una moda, el desarrollo de las habilidades sociales se ha convertido casi en una necesidad para crecer personal y profesionalmente. Las habilidades sociales forman parte de la inteligencia emocional, que el psicólogo y periodista Daniel Goleman tanto ha divulgado con sus libros, y hacen referencia a la capacidad de relacionarse adecuadamente con los demás. La orientación al cliente, la empatía, la negociación y el trabajo en equipo son algunas de ellas.
Las empresas cada vez las valoran más y no sólo entre los profesionales que tienen en plantilla sino que también las tienen muy en cuenta a la hora de seleccionar personal. Su importancia es tal que pueden marcar la diferencia a la hora de conseguir un empleo. Ante currículums similares, las habilidades sociales suelen decantar la balanza hacia aquellos candidatos que destacan por «destrezas» como la mano izquierda o el control emocional. 
Cuatro son las habilidades que más suelen valorar las empresas. En primer lugar, figura la capacidad de comunicación, en la que se incluye convencer, escuchar, persuadir, exponer las ideas de forma clara o formular las preguntas adecuadas en cada caso para conseguir toda la información que se necesita para conocer o resolver un asunto.
La flexibilidad se sitúa en el segundo puesto y ha ido ganando posiciones durante los últimos años, debido al creciente clima de incertidumbre económica en el que nos movemos. Así, el trabajador tiene que tener una mente abierta y adaptarse a cualquier cambio y situación complicada que se pueda producir en la empresa por las nuevas «exigencias del guion», que cada vez son mayores en el actual entorno de constante cambio.
 La habilidad para entender las necesidades y los sentimientos de los demás, más conocidas como empatía, es la tercera del ranking. Esta destreza consiste en ponerse en el lugar del otro y responder de forma correcta a sus necesidades emocionales. Al entender las motivaciones de los demás, uno se puede adaptar mejor a sus intereses.

 La última habilidad solicitada es la capacidad de trabajar en equipo. No hay que olvidar que las empresas exitosas son la suma de varios grupos de personas que cooperan y colaboran juntas solventando, cada una desde su parcela de conocimiento, cualquier tipo de problemas que se les puedan plantear.

El optimismo, creer en uno mismo, saber asumir riesgos y responsabilidades, el compromiso y la vocación de servicio son otras de las habilidades habituales solicitadas en muchos puestos de trabajo, independientemente del sector de actividad.
 Los seleccionadores también se fijan en que los candidatos tengan autoconfianza, autocontrol y motivación, de forma que dichas características se reflejen posteriormente en el desempeño del puesto. Por ello, a la hora de enfrentarse a una entrevista de trabajo hay que mentalizarse de que uno se está vendiendo a sí mismo, por lo que deberá hacerlo de la mejor manera posible, desplegando todas sus aptitudes sociales.







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